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Las madres de México seguimos buscando

#DeVíctimasADefensoras

Miles de mujeres en México han emprendido una lucha incansable por encontrar a sus hijos e hijas desaparecidas, por la verdad y la justicia, por un mejor país para todos. Este 10 de mayo nos recuerdan que la búsqueda no para.

El 10 de mayo de 2012 madres de personas desaparecidas en México y Centroamérica decidieron unirse en la Marcha de la dignidad nacional para alzar la voz y exigir a las instituciones justicia por sus hijas e hijos que les fueron arrebatados. Las madres denunciaron que en la búsqueda que emprendieron caminaban solas, sin apoyo alguno de las autoridades, hasta que se encontraron entre ellas. Desde entonces, cada 10 de mayo, cuando se celebra el Día de las madres, miles de mujeres marchan juntas en las calles y plazas públicas del país para recordar que ellas no celebran y que el Estado mexicano aún tiene una enorme deuda con las miles de víctimas de desaparición.

Son ellas, las mujeres, quienes han encabezado la lucha por las y los desaparecidos, y quienes recuerdan que la desaparición en nuestro país no es un fenómeno nuevo ni aislado.

En enero de 2020 el gobierno de México dio a conocer que desde la década de los sesenta y hasta el 31 de diciembre de 2019 en el país se tenía registro oficial de la desaparición de 61 mil 637 personas, muchas de las cuales podrían calificarse como desapariciones forzadas, de acuerdo con el Comité contra las Desapariciones Forzadas de las Naciones Unidas (CED); y que de 2006 a 2019 se habían localizado 3 mil 631 fosas clandestinas. A esta cifra habría que sumar todos aquellos casos que no son denunciados oficialmente.

En su último informe sobre México el CED observó con preocupación patrones de falta de datos confiables sobre las desapariciones forzadas, el escaso número de condenas, la emergencia que constituye el alto número de cadáveres sin identificación y de fosas clandestinas sin atención adecuada en todo el territorio mexicano.

Veracruz es uno de los estados que más ha sufrido el flagelo de la desaparición forzada y de la impunidad. En 2016 fue hallada en esa entidad la fosa de Colinas de Santa Fe, considerada la más grande América Latina, al encontrarse un total de 298 cráneos y 22 mil 500 restos humanos.

En Veracruz, como en todo el país, las mujeres que buscan a un familiar –en su mayoría, madres que buscan a sus hijos–, han emprendido una lucha impulsada por el amor, para encontrar a sus tesoros, como ellas mismas nombran a sus seres queridos; y con fotos de sus familiares en las manos, en el cuello salen a las calles, a las iglesias, a las oficinas de gobierno, a las escuelas, a los semefos y a fosas clandestinas con un solo propósito: encontrar a sus familiares, exigir verdad, justicia y la no repetición de estos crímenes.

Este 10 de mayo algunas de ellas comparten sus historias; queremos invitarte a que las escuches y a que en esta fecha tan importante acompañes su lucha.

Agradecemos a las integrantes del Colectivo Solecito de Veracruz y del Colectivo Familiares de Desaparecidos Orizaba-Córdoba, con quienes hemos desarrollado una estrecha colaboración, por su participación en esta campaña. Agradecemos a todas las mamás que este 10 de mayo compartieron la historia de su lucha. Desde Idheas acompañamos su camino y su exigencia de verdad, justicia y reparación.

Te invitamos a conocer los testimonios en las redes sociales de Idheas con los hashtags #DeVíctimasADefensoras y #10MSeguimosBuscando.