“Ser defensora es una gran responsabilidad, pero es un trabajo que realizo con mucho amor”:
Rosalía Castro

La señora Rosalía Castro tiene 64 años de edad y más de ocho buscando a su hijo Roberto Carlos Casso, quien en 2011 fue desaparecido en una carretera federal de Veracruz. Durante tres años lo buscó sin acompañamiento alguno, hasta que en 2014 se unió al Colectivo Solecito de Veracruz, donde conoció a otras mamás que también buscan a un hijo, hija o ser querido, y donde han podido acompañarse y organizarse para encontrarlos.

Organizar mesas de trabajo donde participen autoridades y compañeras del colectivo, asegurarse de que las carpetas de investigación están completas, organizar búsquedas en vida y de fosas clandestinas, son algunas de las tareas que realiza Rosalía como parte del colectivo.

En su proceso de búsqueda de fosas clandestinas, las integrantes del Colectivo Solecito de Veracruz se han expuesto en diversas ocasiones a intimidaciones y amenazas por parte de las autoridades locales y grupos del crimen organizado; ante estos riesgos, la respuesta de Rosalía es el amor: “el amor a nuestros hijos es tan grande que nada nos detiene, aquí estamos y seguiremos fuertes, firmes y de pie hasta encontrarlos”.

Para Rosalía ser defensora de los derechos humanos es una labor muy importante, pues significa que deben “estar velando por los derechos de nuestras compañeras, por los de nosotros y por toda la gente que se nos acerca, que nos pide asesoría, y ver cómo la tratan las autoridades”. Es, además, una labor ella que realiza con mucho amor.

Ella considera que el Colectivo Solecito de Veracruz ha logrado mucho, pues como defensoras que son han logrado que su voz sea escuchada y que tengan una respuesta pronto por parte de las autoridades cuando así lo requieren.

Este 10 de mayo, por la emergencia sanitaria, las mamás que cada año se unen a la Marcha de la dignidad nacional no podrán salir a las calles, en este contexto, para Rosalía lo más importante dar este mensaje: “que nuestros hijos sepan que los estamos buscando, nosotros somos su voz de ellos, y las autoridades sepan que nosotros los seguimos y los seguiremos buscando. Nos duele mucho no hacer nuestra marcha, pero la situación no nos lo permite”.

Después de años de lucha, Rosalía exige a las autoridades que se abran a la ayuda de mecanismos forenses de otros países que han querido ayudar en México: que se abran, pide, para apoyar a la identificación de los restos que han encontrado en las múltiples búsquedas realizadas por el colectivo.

Finalmente, Rosalía manda un mensaje a todas aquellas personas que tienen a un familiar que fue víctima de desaparición o de ejecución. que se unan a un colectivo, que alcen la voz, que se atrevan a poner una denuncia: no están solas.